Abordamos en este post un exhaustivo resumen de las cuatro posibles carreras profesionales dentro del ámbito de la tecnología; las ventas (lo que decimos al cliente que haremos) la gestión pura (lo que haremos en realidad), la gestión de la tecnología (cómo lo vamos a hacer) y la tecnología pura (ya lo hago yo).

 

En la gestión pura eres jefe, en las demás no.  Y eso mola, porque aunque seas un pésimo jefe y todo vaya mejor cuando no estás, el trabajo de tu equipo es tu trabajo, y te retribuyen en consecuencia. No es de extrañar que los directivos pugnen por tener el grupo más numeroso. Creedme, no es porque deseen dedicar más tiempo a formar y motivar profesionales.

 

 

Veamos que aspecto tienen las escaleras del éxito de un programador y qué puedes esperar de cada peldaño. Ten cuidado, a mayor responsabilidad, menor empleabilidad.

 

La carrera tecnológica pura

 

 

En general empezamos en los proyectos como Becario. Eres la pesadilla del departamento, no solo no sabes hacer nada sino que retrasas a todo el mundo con tus preguntas. Hasta las tareas mas simples requieren en tu caso horas de explicación y seguimiento. Lo normal es que rompas más cosas de las que arreglas. Para colmo de males, es posible que tu salario supere al de algún senior.

 

Si eres bueno en las relaciones sociales al menos no te retirarán el saludo. Si además eres rápido aprendiendo en tres o cuatro meses te convertirás en…

 

Consultor Junior. Aquí empieza la diversión, disfrútala porque no dura mucho. Cada día mejoras y eres capaz de completar tareas más complejas. Comienzas a entender el funcional y la arquitectura de la aplicación. Tus horas son productivas y cada día te vas a casa con la sensación del deber cumplido. Te llueven las ofertas, si te quedas es porque tu salario es adecuado, te caen bien los compañeros y el Jefe de Proyecto no es un cretino.

 

¿Puedes creerlo? En tan solo dos o tres años ya eres Consultor Senior. Diversión a lo grande, haces cosas increíbles y todavía te queda un mundo por aprender. Confían en ti para los fragmentos más complejos del proyecto, recibes docenas de ofertas cada día y tu salario no para de crecer. Final de la fiesta.

 

Un día llegan tres becarios y te dicen ‘hazte cargo de ellos’. ¿Que vas a responder?

 

Para seguir creciendo en la carrera tecnológica debes decir NO; no quiero becarios, no quiero responsabilidad, no quiero más peldaños. Con tiempo y firmeza te conviertes en Especialista Tecnológico. Los auténticos gurús, cuyas líneas de código son sentencias de muerte para los problemas. Si el dinero no está en el top-ten de tus preocupaciones, puedes vivir una vida estimulante y sentirte útil mas allá los treinta.

 

Ten cuidado. A pesar de que eres el recurso más productivo de la empresa, tus mayores solo ven tu coste. Un día aparecerá un becario a tu lado para aprender esas cositas que tu sabes hacer.

 

La gestión de la tecnología

 

 

 

Pero si tomas a tu cargo a esos becarios te conviertes en Analista/Programador. Lo primero que tendrás que decidir es si haces tu trabajo, esos fragmentos de código complejos, o les ayudas a hacer el suyo, esas tareas rutinarias que tu harías en diez minutos y a ellos les llevará toda la semana. No te sorprendas si encima alguno de ellos gana más que tú.

 

En un mercado donde la permanencia media en una empresa es de dos años, si tienes paciencia acabarás siendo el Líder Técnico de un proyecto. Como Líder Técnico eres culpable de todo lo que sale mal y se te retribuye en consecuencia. Cada retraso en las entregas, cada error en producción, cada funcionalidad que rechaza el cliente,  son tu responsabilidad. No es de extrañar que esta figura se esté difuminando y haya desaparecido por completo en la metodología Scrum.

 

El último peldaño dentro de la gestión técnica recibe diferentes nombres; CIO para los equipos de desarrollo y pruebas, CTO para los de integración y operación y CISO para los de ciberseguridad. Parecen puestos hechos para ingenieros pero en realidad son posiciones para serpientes (la C es de cobra).

 

El CIO es una figura fundamental en empresas no tecnológicas. Su responsabilidad es conocer la operación de la organización y desarrollar sistemas que apoyen a los procesos de negocio. En teoría es responsable de la transformación digital pero seamos sinceros. La transformación digital consiste en que dos chavales de California reciben varios millones de dólares para reventar -¿o era reinventar?- un sector entero con una app. Hay miles de libros sobre este tema pero yo os recomiendo ‘Exponential Organizations

 

El CTO es una pieza clave de las empresas tecnológicas. Se encarga de determinar los productos, arquitecturas y nubes que se van a utilizar en los desarrollos, la integración y el despliegue. Como constantemente aparecen nuevos productos su labor tiene algo de brujería; probarlos todos y acertar con aquellos que se convertirán en un estándar.

 

En las empresas no tecnológicas el CTO se encarga de la implantación y soporte de los sistemas que ha desarrollado el CIO. Cómo están mal desarrollados, poco probados y pésimamente documentados, su vida puede ser un infierno. Si queréis haceros una idea podéis leer la novela ‘El proyecto Phoenix‘.

 

Por último el CISO se encarga de las tareas relacionadas con la ciberseguridad. No es la figura romántica que analiza  tramas TCP/IP para descubrir ataques de una potencia extranjera. La ciberseguridad tiene mucho que ver con el cumplimiento de aburridas normativas, la preparación de pesados informes de evidencias y el despliegue de herramientas que dan millones de falsos positivos.

 

La carrera de ventas

 

 

Hay una leyenda urbana que dice que los mejores ingenieros vienen sin interfaz de comunicaciones voz. Hacemos cientos de entrevistas al cabo del año y algo hay de cierto. Si tienes un discurso fácil y eres capaz de recordar nombres y caras, seguramente acabarás en el área comercial. Siéntete orgulloso, en una empresa no pasa nada hasta que alguien vende algo.

 

Hay dos formas de llegar a las ventas. La primera es aterrizar como becario de preventa. Aquí, más que tecnología necesitas entender cuál es el problema del cliente y pensar en cómo solucionarlo con las herramientas de la casa. Es un puesto muy divertido en el que vas a preparar muchos pilotos y pruebas de concepto. Recuerda que con el 20% del esfuerzo consigues el 80% del resultado, así que vas a construir sistemas casi de verdad con relativamente poco esfuerzo.

 

La segunda forma de llegar al área de ventas técnicas es arrastrado desde las posiciones de Consultor Senior, Analista/Programador o Jefe de Proyecto. Un día te dicen ‘acompáñame a visitar al cliente a ver si conseguimos que firme’ y ya no hay marcha atrás.

 

El puesto de Business Analyst es también muy entretenido. Como has resuelto problemas similares durante tu etapa de programador, entiendes mejor que nadie qué es lo que el cliente necesita, y puedes hacer un diseño de alto nivel para que el equipo técnico lo construya. Ten cuidado, si te han promocionado internamente sabes de qué son capaces tus compañeros. Si eres un paracaidista no tienes ni idea, y puedes acabar vendiendo soluciones que tu organización no es capaz de construir.

 

Si permaneces en la organización de ventas el tiempo suficiente, olvidarás todo lo que sabes de tecnología y te dedicarás a recorrer pasillos y tomar cafés con unos y con otros, recopilando información que luego se convertirá en oportunidades de negocio. Como Key Account Manager, tu única labor es construir confianza con los clientes para que firmen los contratos sin leer la letra pequeña.

 

La parte mala de la carrera de ventas es que si cumples tu objetivo, te lo incrementan para el año siguiente. Es cuestión de tiempo que no llegues a tus números y entonces prometerás cualquier plazo y tirarás los precios para conseguir el contrato. Ya se las apañarán los de desarrollo, lo primero es tu bonus.

 

El jefe de los KAM se llama Director Comercial o CBDO – la C es de cobra-. La labor principal del CBDO es encontrar duplas de nuevos servicios-nuevos clientes. Es decir, orientar el desarrollo de la organización hacia nuevos nichos de negocio. Su segunda labor es quejarse de que el área técnica es lenta y cara, por lo que la competencia se lleva los contratos una y otra vez.

 

La carrera de gestión

 

 

A la carrera de gestión se llega también por accidente. Eres Analista/Programador o Líder Técnico y un día te piden que además negocies plazos y precios con el cliente. Ya eres Jefe de Proyecto. La principal tarea de un Jefe de Proyecto es decir NO a los clientes; no lo haremos en este plazo, no lo haremos por este dinero, no desarrollaremos esta funcionalidad. Si no sabes decir no, toda la presión caerá sobre tu equipo y te convertirás en un cretino

 

Eres responsable del resultado económico de los proyectos pero te pagan como si tirases cada línea de código. Si tu salario fuera proporcional al resultado, la mayor parte de las veces tendrías que poner dinero de tu bolsillo.

 

Las tareas de un proyecto son infinitas, así que, para obtener rentabilidad, tu única posibilidad es que el cliente abone todas las facturas cuando sólo le has entregado la mitad del trabajo. O bueno, ya sabes, intentar que tu equipo trabaje doce horas al día, lo del cretino del párrafo anterior.

 

Si no has quemado muchos clientes, y aunque hayas reventado algunos equipos, es posible que llegues a Gerente, el jefe de los Jefes de Proyecto. Tu misión ahora es imputar los costes de los proyectos deficitarios a los proyectos que aun tienen presupuesto, que son los que aún no han comenzado. También presionas a los Jefes de Proyecto para que entreguen de una vez todo lo que está pendiente. Por último, identificas a los consultores más caros y buscas becarios que puedan hacer su trabajo por una fracción del coste.

 

Siempre estás en la cuerda floja y hace años que no recibes ofertas de trabajo, así que desarrollas el talento STC; pase lo que pase, Salvar Tu Culo.

 

Si eres realmente hábil en STC, puede que llegues a COO o director de operaciones. Para los no iniciados, el área de operaciones son los que hacen de verdad el trabajo de la empresa. En nuestro sector son los programadores, administradores de sistemas, testers, etc. El resto son áreas de apoyo; RRHH, ventas y administración.

 

Tu trabajo consiste en averiguar por qué todos los proyectos van retrasados, implantar en la organización algo parecido a SCRUM  y promocionar a Gerentes a aquellos Jefes de Proyecto que destacan en STC. Tu enemigo es el departamento de desarrollo de negocio, esos cretinos que venden proyectos a precios ridículos con plazos imposibles. Por su culpa, los equipos de ingeniería tendrán que trabajar doce horas al día.  Al menos, si todo sale mal, tus gerentes culparán al Líder Técnico.

 

Eres el responsable del margen bruto de la empresa y te van a pagar como si escribieras cada función en Java, configurases cada firewall y desplegaras cada entorno con Kubernetes.

 

Si tienes contactos en la política, es posible que llegues a CEO, Presidente Ejecutivo o Consejero Delegado. Ahora eres responsable del resultado de toda la empresa, así que te retribuyen como si hicieras todo el trabajo. No solo es el salario más alto, en los últimos tiempos se ha disparado frente al salario medio de la plantilla.

 

En teoría tu responsabilidad es establecer la visión y misión de la organización; qué hacemos, cómo lo hacemos, por qué lo hacemos, en que somos diferentes.

 

La realidad es que te aseguras de que el margen bruto, procedente del área de operaciones, cubra los gastos de las áreas de apoyo – RRHH, administración, ventas- y deje un beneficio adecuado. Si el EBITDA no crece  tendrás que hablar con el director de operaciones para que ponga coto al disparatado coste de sus consultores.

 

A mayor responsabilidad, menor empleabilidad.